Huelva

Centro de Salud Isla Chica


M m m m
Memoria

Ficha tcnica

Intención prioritaria de la propuesta sido responder adecuadamente a dos premisas, la urbanística y la programática, aparentemente irreconciliables. De un lado, el espíritu general del trazado y el plan del Parque Marisma, en todo momento concebido como una suerte de glaciar verde circundado por edificios de límites fluidos. De otro, el requerimiento programático de diseñar un Centro de Salud compacto y eficiente en el que el factor de forma se mantenga dentro de unos márgenes beneficiosos para su comportamiento energético y en el que las circulaciones sean lo más sencillas y directas posible. Además, conviene tener en cuenta que el trazado actual del aparcamiento central del área (que anticipa la forma previsible del futuro parque), resulta una sugerencia relevante.

 

 El resultado de esta conciliación ha sido la forma propuesta para el Centro de Salud, compacta pero fluida, que puede leerse al mismo tiempo como un edificio y como un baluarte desde el que contemplar el paisaje y que se adapta con claridad a la continuidad con las alineaciones previsibles que ofrecerán el equipamiento social y la residencia (en el borde oeste del parque) y las parcelas terciarias (en el borde este). Respecto a la posición de la pieza, esta reconoce el especial carácter de la calle Juan Ramón Jiménez como eje principal de esta zona de la barriada Pio XII y sitúa en esta intersección el acceso principal al espacio público de su cubierta. La mayor parte del edificio se ubica en posición colindante con la porción más horizontal de la calle.

 

La geometría propuesta para el contorno del edificio, a modo de baluarte suavizado, consigue compaginar la premisa de compacidad con el respeto a la configuración actual del aparcamiento, lo cual proporciona al menos dos ventajas: se adapta a una geometría que se parece mucho a lo que la intención inicial del plan y del concurso proponía (amplia, continua en sus límites y fluida) y, cuestión esta no menor, permitiría ejecutar la construcción del Centro de Salud con muy poca interferencia en el uso de este aparcamiento, si la ejecución del Parque se demorara.

 

El desnivel actual del talud permite, con ligeros ajustes topográficos en la cota inferior del edificio y en el encuentro con la calle superior, que la cubierta encaje como prolongación natural de ésta. La cubierta propuesta es predominantemente ajardinada, como por otra parte es prescriptivo, pero se ha dotado de dos elementos que contribuyen a dotarla de un fuerte carácter público. Por un lado, el acceso superior al Centro de Salud se proyecta como un pabellón de clara presencia en la calle, contiguo a esta, junto a la intersección más significada de la barriada. Uno de los patios/lucernario del edificio propuesto horada el interior de este pabellón y permite una visión de la actividad que en el atrio central Centro de Salud se desarrolla, incluso sin necesidad de acceder.

 

Por otro lado, para incrementar la habitabilidad de esta cubierta/plaza/baluarte mirador, se propone un umbráculo con el que se cobija una buena parte de ella, sacando partido de los patios de luces que son necesarios para la resolución de las dependencias adosadas a la calle. Estos patios se prolongan sobre la cubierta en forma de prismas acristalados que incluyen la propia estructura que soporta el umbráculo en voladizo. Este tratamiento de los patios tiene una ventaja adicional: soluciona el problema generado por un hueco en una cubierta que resulta visual y físicamente accesible por el público que transita por ella, una situación que frecuentemente convierte a los patios ingleses en recintos difíciles de mantener limpios y decorosos. El uso de láminas de vidrio en al menos dos de las paredes de estos patios emergentes (las paredes más estrechas) colabora a generar un hito visual para la imagen nocturna del edificio, coronado con tres luminarias prismáticas que iluminan el espacio mirador de forma indirecta.

 

La forma propuesta permite que todas las dependencias se dispongan en torno a un atrio central de dimensiones contenidas, circundado por las circulaciones de público: una suerte de plaza interior, aislada del bullicio diario del barrio e iluminada cenitalmente por cuatro lucernarios regulados por lamas motorizadas. Las circulaciones son así extremadamente sencillas, como lo es la secuencia que la escalera principal propone, enlazando de forma muy directa el acceso desde la cubierta con la entrada principal a cota de parque. Una escalera protegida, en el otro extremo de la edificación completa las necesidades de evacuación del conjunto.